El ejercicio de la sexualidad basada en el respeto mutuo y el libre consentimiento.
El acceso a servicios de información y salud sexual. La posibilidad de separar el ejercicio de la sexualidad de la procreación.

El derecho a expresar libre y autónomamente la orientación sexual.
La posibilidad de determinar libre, voluntaria y responsablemente si se quiere ser padre y/o madre, el número de hijos/as que se quiere tener y el espaciamiento entre ellos.
El acceso a métodos anticonceptivos seguros, aceptables y eficaces.
La posibilidad de establecer qué tipo de familia se quiere formar.
El derecho a contar con información vinculada a la reproducción y servicios de salud y atención médica para gozar de una maternidad segura, libre de riesgos en los periodos de gestación, parto y lactancia y a programas de atención y prevención que garanticen la salud sexual y reproductiva.
El derecho a no sufrir discriminación o trato desigual por razón de embarazo o maternidad en el estudio, el trabajo y al interior de la familia.

Investigaciones y acciones dirigidas a aportar a la gestión del conocimiento y al diseño de políticas públicas.